Los extranjeros llegaron a bordo de un autobús, y fueron atendidos por las autoridades de la Dirección General de Migración, y otros organismos, los cuales les brindaron todas las facilidades para que puedan regresar con tranquilidad hacia Haití, tras el gran susto que vivieron en el vuelo 951 de Spirit Airlines, desde Fort Lauderdale que fue baleado por pandillas cerca del Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture, en Puerto Príncipe.