Hombres, mujeres y niños, algunos incluso cargados en brazos, se dieron cita para cumplir promesas y participar de las eucaristías celebradas por varios sacerdotes, entre ellos el obispo de la Diócesis Mao–Montecristi, monseñor Diomedes Espinal.
Durante las celebraciones litúrgicas, los fieles expresaron su devoción encendiendo velas y velones, elevando oraciones y participando activamente en las misas, siendo las más concurridas la de las 12:00 de la medianoche y la de las 8:00 de la mañana del día 21, ambas presididas por monseñor Espinal.
Muchos de los devotos realizaron el recorrido descalzos, como parte del cumplimiento de promesas, mientras otros permanecieron en las calles adyacentes, aceras del templo y el parque, a la espera de participar en los actos religiosos.
Con estas celebraciones religiosas concluyen las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Altagracia, patrona del pueblo católico dominicano, reafirmando una tradición de fe que cada año congrega a cientos de creyentes en este emblemático santuario del noroeste del país.