El nuevo Gobierno francés, encabezado por el primer ministro centrista François Bayrou, celebró este viernes su primer Consejo de Ministros bajo la amenaza de una próxima moción de censura ante su falta de mayoría en el Parlamento y tratando de convencer a los partidos de que abandonen sus líneas.
«La misión del Gobierno es clara, poner Francia en movimiento y unir frente a las fracturas», subrayó la portavoz Sophie Primas en la conferencia de prensa posterior a un Consejo de Ministros breve, de apenas una hora.
Primas insistió en que «la cultura del diálogo y de la concordia» será «la columna vertebral de este Gobierno» y en que «los franceses no quieren que continúe este periodo de inestabilidad».
Sin mayoría en el Parlamento
Pidió a los partidos políticos que «salgan de las líneas rojas» y añadió que cada uno de ellos «tendrá que asumir sus responsabilidades y asumir que una parte de sus reivindicaciones se tendrán en cuenta y otras no».
El Ejecutivo, cuya composición se conoció el pasado 23 de diciembre, es resultado de la moción de censura que el 4 del mismo mes tumbó al anterior, dirigido por el primer ministro conservador Michel Barnier.
Como le ocurría a Barnier, Bayrou no tiene en principio mayoría en el Parlamento para aprobar sus proyectos y sus principales retos a corto plazo son su discurso de política general ante la Asamblea Nacional el 14 de enero, que con casi total seguridad dará lugar a la presentación de una moción de censura y, si como se espera la supera, la presentación de los presupuestos para 2025.
Primer ministro francés lanza un ultimátum a los partidos moderados y la izquierda la rechaza
Francois Bayrou (c) abandona el Palacio del Elíseo después del primer Consejo de Ministros del año. EFE.
Los presupuestos

